Ballenas

Las ballenas son mamíferos marinos, animales de sangre caliente, respiran por pulmones y constituyen el orden de los Cetáceos. Se diferencian del resto de mamíferos marinos (focas, lobos, nutrias), porque pasan todo su ciclo de vida en el medio acuático. El término cetáceo se utiliza para nombrar de forma general a las 78 especies que existen de ballenas, delfines y marsopas. Las diferentes especies de ballenas poseen complejos mecanismos de comunicación y organización social.

 

A diferencia de los peces, que se reproducen mediante huevos que liberan en el agua, las ballenas poseen largos periodos de gestación. Usualmente dan a luz sólo una cría cada 2 ó 3 años, la cual requiere más de 1 año de ciudados maternos. Luego, el ballenato se demora entre 4 a 10 años, según la especie, para llegar a ser un ejemplar adulto. Esta es la razón por la cual las ballenas nunca se han podido recuperar de las grandes presiones de capturas ejercidas por la industria y el comercio ballenero internacional.

 

La investigación científica ha demostrado que las ballenas descienden de un animal terrestre con cuatro extremidades. Los primeros restos fósiles de ballena conocidos datan de hace 52 millones de años, pero muchos científicos estiman que el origen de estos animales se remonta aún más atrás, hace 60 millones de años.

 

La mayoría de las pequeñas ballenas, los delfines y las marsopas, pertenecen al suborden de ballenas con dientes u Odontocetos. Los cetáceos tienen los dientes iguales, tanto en el tamaño como en la forma, y se alimentan de peces, calamares, crustáceos y otros invertebrados. Una especie, la orca (Orcinus orca), posee una dieta más variada que incluye aves y mamíferos marinos. En general, a las especies con longitudes mayores a 4 ó 5 metros se les denomina ballenas, mientras que las especies más pequeñas forman el grupo de los delfines y las marsopas.

 

El resto de especies pertenecen al suborden de las ballenas con barbas o Misticetos. Este grupo está formado por diez especies, todas las cuales han sido o son cazadas con fines comerciales. Se caracterizan porque desde la mandíbula superior cuelgan una serie de placas córneas llamadas barbas. El número de barbas oscila entre 160 y 360 en cada lado de la mandíbula y presentan en su borde interior un aspecto filamentoso. Las barbas se utilizan a modo de filtro para capturar el plancton o el krill que constituyen su alimento. La ballena de barba posee una forma de alimentación caracterísitca, la cual consiste en abrir la boca mientras se desplaza, para que penetre la mayor cantidad de agua posible. Después, cierran la boca y presionan con la lengua hacia arriba y contra la franja filamentosa de las barbas para expulsar el agua de la boca, y poder retener el alimento atrapado.

 

Es probable que el animal de mayor tamaño que haya vivido en nuestro planeta sea la ballena azul (Balaenoptera musculus), que puede medir hasta 30,5 mt. de largo y pesar más de 200 toneladas. Las ballenas con barbas migran en el verano hacia aguas polares, donde encuentran abundancia de plancton; después migran hacia latitudes más bajas, en zonas templadas y tropicales, para pasar el invierno y reproducirse.

 

EL NEGOCIO DE LA BALLENA

Durante siglos la ballena fue objeto de cacería indiscriminada para extraer de ella diversos productos. Entre ellos el aceite de gran valor económico por sus múltiples usos en alumbrado, perfumería, curtido de cueros, fabricación de pinturas, lubricantes, margarinas, entre otros producos. Las ballenas fueron cazadas tan intensamente que algunas especies como la ballena azul o la ballena franca (Eubalaena sp.), estuvieron a punto de extinguirse. Como ejemplo bastan algunas cifras: hacia 1930, existía una población global estimada de 300.000 ballenas azules y hoy sólo quedan alrededor de 8.000 a 9.000 ejemplares. La ballena franca fue intensamente cazada desde la Edad Media en Europa y por los pueblos costeros precolombinos en Sudamérica. Entre los siglos XVIII y finales del XIX, debido a sus habitos costeros, lento desplazamiento y al hecho de ser la única que flota después de muerte, la ballena franca fue intensamente cazada por balleneros europeos y norteamericanos en las costas de América del Sur. Por este motivo, es la especie de grandes cetáceos que más cerca ha llegado de la extinción a causa de la explotación comercial. En las costas chilenas se pensó hasta 1976 que la población de ballena franca austral se había extinguido. Sin embargo desde esa fecha se ha ido registrando una lenta recuperación poblacional. Actualmente se estima la existencia de alrededor de 200 ejemplares en aguas chilenas y del sur de Perú.

 

A partir de 1864 se inicia la etapa moderna de la captura y procesamiento industrial de ballenas, basado en el invento del cañón lanza arpones, lo cual hizo posible la captura de especies de ballenas más veloces y oceánicas. La industrialización de los barcos cazadores y de las naves factorías unida a la tecnología de inyección de aire en el cuerpo de los ejemplares cazados para evitar que se hundiesen, permitió la caza y procesamiento de grandes números de ejemplares en Alta mar y en las áreas antárticas entre 1904 y mediados de las décadas de los '60.

 

En 1904 sae establece la primera estación ballenera antártica en el archipielago de las Georgias del Sur. En 1905 la primera flota ballenera nuruega captura 707 ejemplares, en 1920 las captura aumentan a 134.307 ballenas que representaron el 45% de las capturas mundiales. En 1925 se inician las capturas utilizando 14 barcos factorías, los cuales capturaron en aguas antárticas en al década del treinta, 314.851 ejemplares que correspondían al 93% de las capturas mundiales. Entre 1950 y 1960 se registra un total de 325.432 ballenas capturadas. En 1954 Comisión Ballenera Internacional (CBI), prohibió las capturas de ballenas azules y jorabadas (Megaptera novaeangliae), entre los meridianos 0 y 70, por su declinación poblacional extrema. Entre 1960 y 1970 se capturaron 255.830 ballenas, de las cuales el 90% pertenecían a la especies de ballena Sei (Balaenoptera borealis). En 1966 el comité científico de la CBI recomienda la prohibición de captura de ballena Fin (Balaenoptera physalus). En 1972 la Conferencias de Naciones Unidas para el Medio Ambiente Humano (Estocolmo), recomienda una moratoria global de 10 años para toda actividad de caza de ballenas. En 1979 la CBI prohibe la captura total de ballenas exceptuando la especie Minke o Enana (Balaenoptera acutorostrata). Entre 1980 y 1990 se capturaron un total de 41.676 ballenas Minke en la Antártica. En 1994 se establece el Santuario de protección de ballenas del Hemisferio Austral, en la 47º Reunión de la CBI, en México.

 

Japón es el único país cazador de ballenas que opera en el Hemisferio Sur y desarrolla a la fecha capturas anuales de alrededor de 400 ejemplares de ballena Minke, bajo la categoría de caza científica.

 

Ver especies en el apartado CETACEOS

 

 

 

 

 

Made with Namu6